lunes 26 de mayo de 2008

Suspiros...


Ipomoea, Morning Glory (in), Heavenly Blue (in), Liane Douce (fr), Gloria de la Mañana, o simplemente Suspiro... es la flor que tanto le gustaba. No me es muy difícil de comprender el porqué: Es tan hermosa como frágil. Así como lo es nuestra vida. ¿Es realmente necesario que nos tengan que arrancar una flor, para que nos demos cuenta de cuán preciada nos era y nos será?.

La última vez que nos vimos, era de noche, y te llevaban al doc. Mi madre me dijo "Anda a verla, pero no le digas nada...". Semi-obedientemente fui, me asomé e intenté ver por el vidrio del auto. Estabas recostada sobre los tiernos y preocupados brazos de tu hermano. Nos miramos, me sonreíste y te devolví la sonrisa.
"¿Cómo estái?" te pregunté, y tú, con tu cara llena de risa como la tenías siempre para tus sobrinos, apenas pudiste levantar el pulgar, y me respondiste "Estoy mejor". No te creí mucho en el momento, pero hoy, después de poco más de un mes, finalmente te creo. Estabas y estás mejor que todos nosotros, estás justo en tu amanecida.

Ya extraño mucho tu tos, tus tonos chillones, tu sonrisa, tus ricos masajes, verte sobre el escenario, con tus vestimentas, ojos pintados, moviéndote, bailando, o preguntándome cómo se hace tal cosa en el PC. Aun pienso que es mentira, que no ha pasado, que volverás en cualquier momento... Por dentro, sé que no es así, por lo menos no en éste mundo.

Estoy feliz, porque estuviste en mi vida. Ese último tiempo que compartimos, fue maravilloso. ¡Conversamos mucho!. Me diste buenos consejos, yo intentaba hacer lo mismo contigo. Nos contábamos prácticamente todo lo que nos pasaba, a tal punto que si algo le pasaba a uno, le afectaba al otro también. Sabías si yo estaba sufriendo o si estaba enojado por alguna razón, y yo también sabía si tenías pena, o si tenias rabia con algo. Sin embargo, al final de cada conversación que teníamos, ambos terminábamos con una gran sonrisa, estábamos por fin aliviados. Eramos una suerte de espejo confidente. Debo admitir que yo siempre te sentí más como una hermana que como una tía. Sencillamente nos llevábamos súper bien. Te Amo Beatriz!.